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2008-03-11
Cena con...ÁLVARO DE MARICHALAR
Fue muy sencillo contactarlo. A pesar de estar en plena campaña electoral (por el partido de Rosa Díez) dijo que si de inmediato. Y es que , aunque su agenda tiene actividad para 25 horas al día, y aunque vive a caballo entre su moto de agua y dos hogares – Formentera y su adorada Soria- Álvaro de Marichalar , hijo tercero del Conde de Ripalda, está sobrado de vitalidad y es capaz de realizar el milagro diario de multiplicar el tiempo y la sonrisa.
Y algo aún mejor: es capaz de trasmitir su entusiasmo con el tono de verdad que imprime a su mirada y a su voz, a ese timbre vibrante que aprendió de su mentor y su ejemplo, Rodríguez de la Fuente. La cita empezó con lo más esperado, con la proyección de su periplo, la aventura que lo llevó, a lomos de su Numancia, una frágil moto de agua, a atravesar el Atlántico, desde el puerto de Roma al de Nueva York pasando por el Caribe en misión casi ecuménica. El montaje es impresionante y da idea de la experiencia adquirida durante 25 años de navegación y 35 expediciones que le han valido 11 records mundiales, por no hablar de la fortaleza personal, la preparación profesional, el presupuesto y la logística necesarias para emprender una travesía tan arriesgada. Verlo cegado por la luz o empapado por la lluvia y el mar horas y días, haciendo frente sin más protección que su traje al inclemente sol, a la sobrecogedora tempestad, mas que aclarar su ventura lo que hacía es despertar un millar de preguntas. Y así se desarrolló la cena, casi sin dejar tomar bocado al invitado a base de responder a la insaciable curiosidad de las Amavis y del embajador de Alemania y el pintor Tom Crowsert que, junto con algunos de sus compañeros de partido, rodeaban la mesa, una nutrida mesa imperial en el salón reservado del restaurante El Portón del Duque. Álvaro se explayó en su vida como piloto, empresario, político en ciernes y, por encima de todo, defensor de buenas causas. De hecho, sus odiseas siempre tienen un fin humanitario - contra la droga, por la defensa de la simbólica Numancia de las causas perdidas, en campaña por la paz… - que le sostiene para soportar los peores momentos. Hablamos, como no podía ser menos, de la cotidianidad de la vida en la moto, y reconoció que come arbitrariamente, sobre todo galletas energéticas, y bebe medio litro de agua de mar al día, para mantener el equilibrio de sales que requiere el organismo. Y sueña o de alguna manera, ve más allá a base del sacrificio y la autosuperación. Como Richard Bach, que contó en Juan Salvador Gaviota su periplo en solitario alrededor del mundo. Álvaro lo leyó a los 9 años y sin duda ha marcado su periplo tan fascinante. Tanto que, arrobada, Marili le cantó a los postres, bien entonada, un piropo como “Fina estampa” y un tango tan Amavi como “Quiero emborrachar mi corazón…” Nuestra presidenta, Sonia, practica y generosa, le ofreció el apoyo de Amavi en su nueva campaña de solicitar la protección de Patrimonio de la humanidad para Numancia. Y así fue la despedida, con un brindis por los buenos propósitos. |